Hoy casi fue un día como tantos.
Me quedé dormida y Andrea (Argentina - Amiga - una de mis compañeras de casa) me llamó por teléfono a las 8am para decirme "Te levantaste?". Obviamente que no. Supuestamente sonó una alarma a las 7am y la otra a las 7.15am.... No escuché ninguna. Pero si las apagué! :S
Bueno, así y con media hora para preparme me levante contenta. 8.35am saliamos con Andrea camino a la facu.
Mi día fue muy tranquilo. Fui a mis dos clases de japonés y luego a la de SUMI-E (pintura japonésa). Al terminar me quedé haciendo la tarea para el día siguiente y después retomé camino de vuelta a casa.
Eran las 15hs más o menos y yo iba por un costado de la vereda (para que las bicis no me molestaran) leyendo un papel con el vocabulario de la nueva unidad que tengo, todavía, que aprenderme para mañana.
Cuando de la nada... escucho una bocina. Así es... una BOCINA!
Increíblemente, cada tanto los autos demuestran tener ese extraño "accesorio".
Para los que no sabían, en Japón la bocina casi no se usa. Solo en algunas situaciones, o como dicen los Japonéses "en casos extremos".
Bueno, entonces, al parecer me estaba enfrentando a uno de esas situaciones.
Si hubiera escuchado esa bocina en Argentina (y sabiendo que yo iba por la vereda, claro) ni hubiera levantado la mirada. Pero en Japón... imposible no hacerlo. Es un acontecimiento único.
Y... gracias que lo hice. Porque todo ese acontecimiento fue dedicado nada más ni nada menos que a mí!!
Levanto la mirada y veo una cola de autos parados debido a que un hombre Japonés que se encontraba manejando divizó que dos pasos antes se me había caído la bufanda y se hayaba en el piso, por lo que paró el auto en el medio de la calle, tocó la dichada bocina y me hizo seña.
....!!!!
Sin palabras.
Le di las gracias con la típica inclinación de espalda y levanté mi bufanda. Luego el auto se fue y a continuación la cola de autos que esperaba. Los cuales no usaron la bocina para nada! Como en Argentina que ya estarían tocando desesperadamente debido a el "querido" auto que se paró en el medio de la calle, y le estarían gritando muchas "cosas no lindas".
Pero no en Japón.
Uno muchas veces lo espera, pero vivirlo es otra cosa. La amabilidad de los Japonéses es sinceramente la mayor característica que tienen, de entre muchas.
Todos los días Japón me sorprende con algo. :D
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